LA PRUEBA DEL SR. TARKHAD
Uno de aquellos días al atardecer y ya se podían ver las estrellas centellando en el cielo, Baba le dijo a mi padre que le acompañase. Esta fue una invitación inesperada ya que Baba no solía dejar Dwarkamai a esa hora del día nunca. Para entonces estaba bastante oscuro y la Luna había aparecido en el cielo. Entonces Baba le dijo a mi padre que le iba a mostrar algo gracioso y por esa razón le había llevado a aquel lugar. Mi padre estaba muy complacido porque de cualquier forma estaba recibiendo alguna atención personal especial. Entonces se sentaron y Baba comenzó a mover el blando terreno con su mano. Le dijo a mi padre que mirase en el suelo si podía ver algo. Mi padre miró y le contestó con una negativa. Baba entonces repitió el acto y mi padre miró al lugar por segunda vez y dijo que solo podía ver el terreno. Baba repitió el acto por tercera vez y esta vez golpeó la cabeza de mi padre por detrás con su mano y le dijo que mirase cuidadosamente. Cuando mi padre miró al luga...